lunes, 15 de enero de 2018

Es hora de despertar, callar y oler el café

  Ha llegado el nuevo año y con él (si, una vez más) los propósitos para este nuevo y lustroso 2018. Aunque para los wiccanos el año comienza en Samhain es aquí cuando los dígitos cambian y las energías son más propicias para intentar sembrar los nuevos proyectos.

Hace unos días hablaba con una amiga bruja sobre el "currículum mágico" de otra compañera, la extensa formación mágica y no mágica que tenía y todos sus logros obtenidos con su corta edad (es de nuestra quinta). Lo hablábamos desde la más profunda admiración, no con envidia ni de la sana ni de la mala, sino desde el corazón. Y es que hablar con esa persona me produce absoluta admiración no por lo que sabe sino por lo que calla, su saber hacer y bienestar es admirable. Y está conversación derivó en que nosotros queríamos en algún futuro ser tan sabios como esa persona y tener una formación tan admirable como la suya.

AVISO: Este no es otro caso de titulitis pagana



Han pasado cuatro años desde que fui iniciado como novicio wiccano de la tradición Correlliana y en este tiempo, no lo negaré, he tenido muchas idas y venidas con mis creencias. La vida me arrastraba y me faltaba esa chispa, ese tiempo que uno debe dedicar a su religión. Muchas veces la borágine nos lleva hacia otros territorios haciéndonos vivir las vidas de otros, que no la nuestra. Somos peces a contra corriente y si perdemos un segundo el camino nos arrastran a un pozo de falsa realización. Buscamos un nuevo trabajo, nos enrolamos en un proyecto muy jugoso que tras terminarlo quizá no del todo lo que habíamos pensado y mientras tanto el tiempo pasa y nos aleja de nuestro objetivos. En definitiva nos separamos del camino de la práctica y del estudio constante que tiene que tener ser un buen brujo, al menos uno sabio. El fin de mi caso no es acabar siendo el archimago Ged sino seguir dando pasitos a través del ensayo y error, un método lento pero que siempre me ha funcionado. 

Ahora me he dado cuenta que las prisas no son buenas consejeras pero tampoco es bueno no fijarse un objetivo a medio plazo. No he querido correr con mis estudios pero en realidad me estaba poniendo una venda para no enfrentarme al abismo. Años atrás me sucedió lo mismo con mi carrera.  Me aterraba la idea de terminar mis estudios y no saber que hacer con mi vida, lo mismo me sucedía con mis formación en Wicca. Pero ahora se que no quiero desaprovechar la oportunidad de seguir aprendiendo. Si  algún día llego a viejo, me gustaría en un futuro poder estar orgulloso de mi y decir "tuve una vida intencional". Vuelvo a estar centrado y ahora se que el objetivo de ser wiccano no es convertirme en sumo sacerdote (aunque se que me haría inmensamente feliz) sino saber que después de llegar a mi destino este no es el final sino el principio. Es hora de despertar, callar y oler el café*

I, I went to hell 
I might as well 
Learn by my mistakes 

I at twenty-four 
Was insecure 
To whatever it takes 

Come on now 
Wake up, wake up, wake up, wake up 
Shut up, shut up, shut up, shut up 
It's time, smell the coffee, the coffee 
Wake up, wake up, wake up, wake up 
Shut up, shut up, shut up, shut up 
This time smell the coffee, the coffee  


*Para Dolores O´Riordan que hoy ha partido hacia las tierras del verano.

2 comentarios:

  1. <3 <3 <3 Idem, completamente, ya lo sabes. A mi me ha pasado igual, y he tenido que enfermar para darme cuenta, y mirando atrás, este 2017 pasado, me siento muy feliz de como he recobrado mi camino, aun mejor de como lo hacía antes, recuperando conocimientos, leyendo, estudiando, practicando todos los días, compartiendo información con la comunidad asatruar y pagana en general. Es como si llegara un momento en que despiertas y te das cuenta de que has nacido para esto y si te ves obligado a hacer otras cosas eres infeliz, y el tiempo pasa y no se puede recuperar.

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